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Preguntas y Respuestas
| ¿Quién es el Hombre Nuevo? |
Es el diseñado por Dios, creado en los cielos, formado en el tercer cielo y en la tierra, perfeccionado por Jesucristo bajo la Justicia de la Ley, esto es según el modelo de Dios revelado en la ley, y sembrado en aquellos que le reciben.
El hombre espiritual que nace de lo alto es el nuevo hombre, su imagen el celestial, su naturaleza es una con el Padre, como Jesucristo lo mostró, y vino a ser modelo el perfeccionado, así nosotros estamos completos en él y todo lo que nos falta por alcanzar en la experiencia de ese hombre nuevo, lo vivimos en la fe del hijo, dada al creyente. El hombre Nuevo o Hijo del hombre, es un cuerpo de muchos miembros aquí sobre la tierra. |
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| ¿Cómo es la Iglesia del Tercer Milenio? |
La iglesia de este milenio es Cristo céntrica, el ministerio siempre ha sido de Jesucristo al ascender constituyó a hombres por los cuales funcionaría (5 ministerios) hasta ser perfeccionado dicho cuerpo terrenal “la iglesia”.
El es nuestro Melquisedec que dispensa la naturaleza de su ministerio: vida eterna; mientras los ministerios que conocemos solo pueden ministrar información, dones y gracia de Dios como canales, solo pueden bautizar con agua, Jesucristo con Espíritu Santo y fuego; la naturaleza del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo se revela en su persona.
La Iglesia de este siglo puede experimentar las tres fiestas que corresponden al Lugar Santísimo, que son Trompetas, expiación y Tabernáculos. Trompetas es un sonido cierto y claro por los hijos, es el mover profético más grande jamás visto, que viene a establecer la posición de Jesucristo en donde el hombre le ha usurpado, a restaurar la verdad y el poder de su presencia y estremecer todo lo que el hombre ha edificado sin permiso de Cristo, hasta afectar los cielos limpiándolos. (Hebreos 12:25-27)
La extracción del pecado por medio del fuego de su palabra, hasta ser libre totalmente de la sombra del viejo Adán (expiación) El poder de la muerte es la serpiente en la mente del creyente, la que trae oscuridad (enceguece) la realidad de Dios en el espíritu, y ese enemigo trabaja así por medio de la mente carnal en donde como serpiente se concibe al pecado.
Tabernáculo es la manifestación de los hijos tiene que ocurrir después del Bautismo de Fuego y esta tercer fiesta llenará el vacío de la creación, la cual espera la manifestación de los hijos (Romanos 8:21-23)
Hebreos.12 El Monte de Sión
Quita lo primero para establecer esto último, lo natural es primero, lo espiritual es después, hemos traído la imagen del natural, la imagen del celestial la manifestaremos; es un asunto de naturaleza. El Monte Sinaí representa lo natural, Sión lo espiritual, así Sión es el estado espiritual más alto y la dimensión del tercer cielo a donde Pablo fue arrebatado, no sabe si en el cuerpo o fuera del cuerpo, allí donde se escuchan las palabras que producen vida, las palabras que el hombre no puede dar; Pablo las escuchó y todo aquel que busque o indague por el camino de Sión será parte de este hombre como decía Pablo quien podía gloriarse en las visiones y revelaciones que en su espíritu experimentaba, las cuales le podían dar conocimiento y grandeza, a lo cual estaba aún dispuesto a renunciar y solo gloriarse en sus debilidades, sobre las que el Señor se perfeccionaba en él. (I.Co.12:1-5)
Solo andando en el Espíritu Santo (en el espíritu) podemos acercarnos a Sión. Juan en la isla de Patmos estaba en el Espíritu, en el estado en donde podía mirar dentro de sí para volverse a ver la voz de muchas aguas, es ese nivel de Sión el monte de luz, es volverse hacia adentro como Pablo y como Juan. (Heb.12:18-24)
Sión es la dimensión y el estado espiritual en donde lo natural se pierde, y todo lo demás se muere y solo queda Dios en uno y podemos escuchar como hijos.
Donde nos hizo sentar y en donde están todas las bendiciones nuestras, es el Reino de los cielos que viene y esta entre nosotros. |
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| ¿Qué es el Nuevo Pacto? |
Es el Pacto eterno, que jamás se pone en olvido sobre el cual Dios hizo el juramento a sí mismo de salvación. Es el cordero inmolado antes de la creación del mundo, ratificado a Abrahán, es la base de todos los pactos y el cumplimiento del mismo por Jesucristo, quien con doce judíos lo instituyó.
No todos los cristianos tienen conciencia de esto, no han entrado en el mismo, mas la riqueza de este pacto es que está obre todos en misericordia y amor. (He.10:14-18; He.10:9-10)
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| ¿Cómo podemos vivir el Nuevo Pacto? |
Solo en una relación con el Señor, andando en el Espíritu y funcionando en el, nuevo hombre, el cual está en la ley del espíritu de vida, de Cristo, libre del pecado y de la muerte. (Jn.4:23)
Cuando somos adoradores, tomamos conciencia del Padre y del Hijo, buscando al Padre en nuestros corazones, es cuando el hijo, que es “uno” con el Padre, adora en espíritu y en verdad. |
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| ¿Qué es el nuevo Sacerdocio? |
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Cuando Jesucristo murió, el velo del templo se rasgó de arriba abajo indicando esto que nunca mas trataría Dios al hombre por medio de formas religiosas y de la Ley del pecado y de la muerte, para que todo hombre tuviera acceso a Dios.
Así todo creyente vino a ser un sacerdote del Señor, sobre un pacto que a diferencia del Antiguo Pacto todo natural, vino a ser todo espíritu. Ese sacerdocio levítico bajo el Antiguo Pacto manifestaba el favor de Dios para un solo pueblo en el mundo: Israel. El nuevo sacerdocio es universal.
El Antiguo Pacto tenía un santuario terrenal y un sacerdocio de hombres señalados por Dios. No fue diseñado por Dios para transformar al hombre, sino para condenarle resaltando el pecado, y esa ley mata al viejo hombre, que por medio de Jesucristo murió en la cruz, donde fue clavado junto con la ley escrita.
El sacerdocio bajo el Nuevo Pacto es para todo aquel que cree de toda lengua y nación y libre acceso a Dios detrás del velo.
Así que lo primero fue un sacerdocio de hombres bajo la ley y lo segundo un sacerdocio de hombre bajo la gracia y la verdad, por medio de Jesucristo.
Al igual que el cambio de sacerdocio trajo un cambio de ley, tiene que haber un cambio al funcionar en la ley del Espíritu de Vida ahora; porque el pueblo de Dios por casi dos mil años, ha estado identificado con la ley del pecado y de la muerte, lo que resalta al hombre natural que ha usado la palabra (la Biblia) como autoridad legal (la letra mata) y no el espíritu de la palabra.
En este tercer milenio hay un despertar, traído por Dios, un cambio de sacerdocio (de los hombres) y un cambio de ley, donde el sacerdocio de Melquisedec se levanta y es reconocido, corresponde también a un cambio de ley y esa es la ley del Espíritu de Vida del Nuevo Hombre (Cristo) (He.7:11-19) |
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| ¿ Qué es la Ley del Espíritu de Vida ? |
Los hombres han de ministrar hasta el velo en la dualidad que Dios nos ha permitido, él y nosotros, pero del velo hacia adentro, solo uno puede ministrar y ese cuerpo de muchos miembros, los cuales tienen un sacerdote según el orden de Melquisedec y una ley según la vida de Cristo.
La ley del pecado y de la muerte está donde nuestra naturaleza adámica está, en algún grado todavía, si la mente natural está operando en nuestra vida.
Cada vez que nuestra naturaleza carnal tiene un deseo piadoso, la ley del pecado y de la muerte tiene que cumplirse.
Si morimos a esa ley podemos funcionar en la ley de la vida de Cristo. La naturaleza de Adán tiene que ser traída a destrucción total (Ro.7:24)
La ley del espíritu de vida en Cristo Jesús, (nuestra nueva naturaleza) excede a la ley del pecado y de la muerte (nuestra naturaleza vieja carnal)
Cada vida tiene una ley de vida, Adán tiene esta ley de vida que constantemente nos trae al pecado y a la muerte, si vivimos.
No se puede vencer el pecado y la muerte de la ley de vida de Adán sino por otra ley más alta, la de la vida en Cristo. Si vives de parte de Adán estarás en pecado y en muerte, aunque tengas besos para Dios, Adán no puede ser hecho conforme a Cristo.
En el Lugar Santísimo, bajo la fiesta de Tabernáculos, no hay espacio para ser carnales, ni aún en el Antiguo Testamento (Ex.33:20)
Basta que Cristo aparezca dentro de ti para que comiences a ver a Adán muerto. (II.Tes.2:8)
Usted no puede operar en el Reino del Espíritu funcionando en la ley del pecado y de la muerte. A medida que entramos en la fiesta de Tabernáculos y comencemos a llevar fruto, la Ley del Espíritu de vida comienza a echar fuera el pecado y la muerte. |
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| ¿Cómo somos conocidos por Dios? |
Todo Hombre que viene a este mundo, fue creado y hecho en el cielo, todos hemos salido de Dios; al nacer aquí en la tierra no traemos conciencia de nuestra vida en Dios, pero Dios sí, por ello dice: A los que antes conoció. Todos hemos sido conocidos, y el destino nuestro esta garantizado en Jesucristo, quien fue previamente predestinado. En la Biblia la única persona mencionada predestinado, es Jesucristo, en él y por medio de él somos conocidos y hallamos destino.
Dios hizo que todos fueran incluidos en la redención de Cristo; cuando él murió, todos los descendientes de Adán murieron con él, en Adán todos heredamos muerte y en Cristo Jesús, cuando resucitó, todos recibimos vida, pero no todos han aceptado esa vida. Los que recibieron, han recibido, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Los hombres están acostumbrados a escoger lo bueno ó lo malo, en el nivel del conocimiento del bien y del mal, pero en la obra que Jesús hizo en la cruz no trajo el bien, sino la vida.
El hombre puede escoger conocer a Dios, pero Dios nos conoce a todos porque de él venimos, y nos dio a todos en Cristo Jesús una nueva vida.
Adán tenia vida en sí mismo, aunque estaba separado de Dios por ello murió, la vida que él vivió, duró menos de mil años (murió el mismo día que comió)
Toda criatura tiene vida natural en sí misma, ese es el espíritu de vida de la especie, que en el caso de Adán (viejo hombre) tenía una ley espiritual: La del pecado y de la muerte.
El nuevo Adán trajo otra ley espiritual sobre la creación de Adán, la ley de Cristo en la vida de Jesús, el nuevo hombre debe funcionar en la ley de vida en Cristo que lo libró de la ley del pecado y de la muerte.
Somos conocidos por Dios cuando dejamos que El se haga Dios en nosotros, como lo pidió Jesús en Jn.17.
No somos hijos de Dios tomando a Dios para que perfecciones al viejo hombre, sino siendo nuevas criaturas , le dejamos a él ser Dios en nosotros, eso es: Ser conocidos por Dios.
Otros están usando los dones y "el nombre", pero prevalecen como dioses; a esos se les dirá: "No os conozco, hacedores de maldad" |
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